26 de Julio de 2010

SE ACABÓ LO QUE SE DABA

Después de la decepción que supuso quedar fuera de las medallas en Avilés y, por consiguiente, de la selección española para el Europeo de Barcelona, he decidido poner fin a esta aciaga temporada. No es por hacer una valoración demasiado pesimista, pero todo iba encaminado a mi presencia en Barcelona, había sacrificado mucho pensando en este único objetivo, incluso otras competiciones por llegar a estas fechas en las mejores condiciones. Las marcas u otras victorias secundarias quedaban esta vez en un segundo plano. Ha sido jugármelo inevitablemente todo a una carta y han salido bastos.

 

En cualquier caso, y pasara lo que pasara, mi intención era buscar una buena marca después, ya durante el mes de agosto en la gira de meetings europeos, aprovechando la buena forma en la que esperaba encontrarme. El problema ha sido precisamente llegar mermado a estas fechas por culpa de la gastroenteritis que padecí tres días después del meeting de Madrid, justo al incorporarme a mi concentración en Segovia y cuando mis sensaciones no podían ser mejores. No sé hasta qué punto esto pudo reducir mis opciones en el campeonato de España, es algo muy difícil de valorar porque al tratarse de una carrera de campeonato y no contra el crono, un triunfo o una derrota no sólo dependía de mí sino también de mis rivales. Unos días después realicé algún entrenamiento tipo test para comprobar realmente mi estado y decidir junto con mi entrenador si merecía la pena alargar la temporada, y ahí pude confirmar que físicamente no estaba bien.

 

Ahora sólo me queda intentar encontrar explicación a este problema, porque no es normal que una gastroenteritis de 48 horas me pase tanta factura y no sea capaz de recuperar mi estado anterior. Y no es la primera vez, ya que en febrero, y también a menos de dos semanas del campeonato de España de pista cubierta, me ocurrió lo mismo, así como la pasada temporada cuando en los juegos mediterráneos caí enfermo, solo que entonces se trataba de síntomas gripales. Circustancias todas ellas tras las que no volví a rendir igual pese a contar con varios días e incluso semanas de margen, y que me vienen ocurriendo tristemente de manera demasiado habitual.

 

Así pues comenzaré mis vacaciones acudiendo mañana mismo a Barcelona como espectador a animar a mis compañeros y amigos para que luchen por lo que otros ya no tendremos oportunidad de lograr, al menos en esta ocasión.

PATROCINADORES

Álvaro Rogríguez