19 de Mayo de 2010

PROBANDO LA HIPOXIA

Estamos a mediados de Mayo y me encuentro en período pre-competitivo. La preparación va sobre ruedas y no he sufrido ningún contratiempo que me haya hecho perder entrenamientos. Esta continuidad es un factor clave para luego obtener los resultados deseados durante el verano. Este año voy un poco más despacio que en temporadas anteriores en mi puesta a punto para asegurarme llegar a finales de julio en plena forma. Estoy acumulando mucha carga de entrenamiento y no he hecho aún nada de "calidad", aunque preveo que en cosa de una semana empezaré a calzarme los clavos.

 

Mientras tanto llevo ya tres semanas incluyendo una novedad en mi preparación: la hipoxia. Este sistema consiste en respirar aire con baja concentración de oxígeno que emula las condiciones que se producen en altitud, para mejorar diversos valores fisiológicos del deportista. La máquina hipobárica que utilizo fue instalada hace pocos meses por la Junta de Castilla y León en el módulo cubierto de Río Esgueva y tanto Mayte Martínez como yo la estamos sacando partido. Hago hipoxia tres días a la semana y el protocolo a seguir me lo pautan mi entrenador Elías, su hijo y también entrenador Uriel, y mi médico, la doctora Raquel Blasco, que a su vez me acompañan y controlan durante las sesiones. De momento estamos en período de pruebas, con parámetros no muy intensos, obteniendo datos y sacando conclusiones para el año que viene aumentar la intensidad de este tipo de entrenamiento, por lo que a corto plazo no obtendré demasiado beneficio, pero ya comentaré mis sensaciones en las próximas semanas.

 

Álvaro, Raquel, Elías y Uriel durante la sesión de hipoxia

PATROCINADORES

Álvaro Rogríguez