30 de Junio de 2012

THE SHOW MUST GO ON

Hoy no han podido salirme peor las cosas. Una carrera lenta, trabada, incontrolable, imprevisible, en la que yo he estado especialmente desacertado. De todo: he corrido mucho por fuera haciendo metros de más, me he llevado más palos que una estera, codazos, agarrones, he hecho cambios de ritmo fuera de lugar que me han dejado sin energía en la última recta... No he parado de dar pataditas al suelo con el pie izquierdo por un tic que tengo que se ha convertido ya en un grave problema que tendré que tratarme de algún modo y, de verdad, es un importante lastre. Ah, y para colmo he perdido LAS DOS lentillas a falta de 500m, osea que la última vuelta ¡a ciegas! Tal cúmulo de errores lógicamente acaba anulando la "superioridad" que se le presuponga a cualquiera...

 

Lo de hoy es una decepción enorme, no solo por mí (que también) sino por toda la gente que me quiere, me apoya de una u otra forma y que se hubiera alegrado por mí en caso de haber logrado algo bueno. Esa es la peor parte... Pero no pasa de ahí. Mi felicidad no depende de un buen resultado, eso solamente supondría una satisfacción. Esto es sólo un deporte, un juego, un divertimento, y soy enormemente afortunado por otras muchas cosas, cosas de las realmente importantes, que sí me hacen feliz.

 

Afortunadamente este a?o esto no acaba aquí, y tengo una oportunidad preciosa de resarcirme en los JJOO, objetivo al que me entregaré en cuerpo y alma y en el que tengo depositadas tantas ilusiones, pero sabiendo en cualquier caso no darle más importancia de la que merece, la de las cosas triviales, y que lo que quiero... ya lo tengo.

PATROCINADORES

Álvaro Rogríguez